El niño más bueno del mundo y su gato Estropajo

Mauricio Paredes

Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Gobierno de Chile

Cuento El niño más bueno del mundo y su gato Estropajo

Hola, me llamo Ignacio y he decidido ser el niño más bondadoso de todos. Que me entreguen un premio mundial por ser tan bueno. ¿Pero… qué hago?

¡Ya sé! Para comenzar, seré el mejor hijo del planeta.

Se me ocurre lavar el auto de mi papá, pero no tengo agua ni esponja.

¡Qué suerte que justo llegó a mi casa un tierno gatito! Como venía todo mojado, tuve la genial idea de usarlo a él. Así seré bondadoso con los animales también. Él quedará seco y el auto, impecable.

Te bautizo: ¡Estropajo!

Parece que él también quiere ayudarme a ser bondadoso, porque con sus uñas hizo un montón de rayas artísticas sobre la pintura.

Lo único malo es que Estropajo no quedó totalmente seco, pero… ¡Tengo la solución! Yo no sé manejar, pero sí sé hacer partir el auto. Con la calefacción a máxima potencia podré secarlo, aunque parece que mi gato artista prefiere seguir expresando su creatividad, porque está rasguñando todos los asientos mientras vuela dentro del auto.

Lo malo ahora es que los chorros de pipí que lanza son muy hediondos, así que abrí todas las ventanas.

¡Oh no! Estropajo salta y se mete debajo del motor. Yo quiero que se seque, pero no que se queme. Por suerte la bocina suena muy fuerte.

Cuando al fin salió, caminaba muy mareado. ¡Y con razón! ¡Está todo el aire con humo, nos vamos a intoxicar!

Tengo que salvar nuestras vidas.

Puse a Estropajo como tapón en el tubo de escape, pero no alcancé a apagar el auto cuando el motor hizo explosión y el techo salió volando.

¡Mi papá va a estar tan contento! Su viejo cacharro transformado en un auto moderno y descapotable.

Todo perfecto, ahora, a descubrir hacia dónde salió disparado Estropajo y después tengo que hacer algo igual de bondadoso para mi mamá, pero ese es otro cuento.

FIN


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